CUMPLIMIENTO DE LA NORMATIVA NACIONAL
La ilusión de la seguridad automatizada
Validar la accesibilidad exclusivamente mediante herramientas automatizadas representa un riesgo operativo masivo. Los datos demuestran una realidad crítica: los escáneres más avanzados apenas detectan el 30% de las barreras existentes.
Mientras la máquina verifica la sintaxis (como la presencia de una etiqueta), solo la intervención humana puede auditar la semántica: el propósito comunicativo real y el sentido lógico de una interfaz para un usuario con discapacidad sensorial.
La verdadera conformidad legal y ética requiere auditorías manuales, revisiones expertas de navegación y pruebas heurísticas. Es el único camino para evitar la discriminación digital y garantizar ecosistemas equitativos.