Ciudadanos con discapacidad visual se encontrarían ante el riesgo de anular o perder involuntariamente su voto.

Grave Problema

Resulta preocupante que los partidos y movimientos politicos que participan de la actual contienda electoral, abril de 2026, no tengan idea de cuáles son los acrónimos/abreviaturas que les han sido asignados en la Cartilla Braille que la ONPE repartirá este domingo 12 de abril durante el proceso electoral. Según propias publicaciones de la ONPE, son alrededor de 30000 cartillas en sistema Braille que se distribuirán por todo el país para que el más de millón de ciudadanos con discapacidad visual puedan ejercer su derecho al voto.

Sin embargo, la nomenclatura -en texto Braille- asignada a cada partido en las 36 filas correspondientes a cada partido participante no solo no está claramente definida, sino que además los propios partidos políticos participantes no estarían en conocimiento de cuál abreviatura o acrónimo le ha sido asignado a su partido, por lo que no estarían siquiera en posibilidad de comunicar a sus potenciales votantes sobre qué nomenclatura buscar en dicha cartilla.


Denuncia

El candidato al senado por el Partido Integridad Democrática, el doctor Julio Wilfredo Guzmán, ha DENUNCIADO que en la plantilla que la ONPE HIZO circular se muestra abreviaciones raras, deformación de nombres y de recortes antitécnicos de los nombres. Pero peor aún, habría un caso de curioso o sospechoso favoritismo, en el caso del partido Obras, al que ni han abreviado ni han entrecortado el nombre, sino que directamente le han puesto el apellido entero del candidato presidencial. Esto es mucho más que extraño, raro, inexplicable.

esto no solo sería un fallo garrafal de la propia ONPE, quien en su momento recibió invocaciones directas de CIDESI sobre la necesidad de cuidar y prevenir este aspecto de la escritura Braille, sino además de los propios partidos políticos que ostensiblemente no consideran siquiera a sus potenciales votantes con discapacidad visual.

Serias Negligencias

Debemos señalar que el señor piero Corvetto recibió sendas y continuadas comunicaciones para abordar el tema de la accesibilidad en las Elecciones de 2026 de manera integral, a lo que su respuesta se limitó a derivar a oficinas de segundos o terceros niveles, o a escudarse en el CONADIS, a sabiendas que dicha institución no domina criterios técnicos en discapacidad visual sino que solo replica información reiterativa sobre derechos y difusión genérica, con las consecuencias que ahora podemos constatar. Este tema es muy revelador de la consideración real que tienen tanto las autoridades electorales como los propios partidos políticos respecto de la población con discapacidad sensorial, y con discapacidad visual en específico.

La ONPE en algún momento estuvo entreteniendo la opción del voto electrónico como una alternativa para estas elecciones, en la que eventualmente podría haberse suplido esta necesidad de accesibilidad para el votante con discapacidad visual, pero directamente desoyó las invocaciones y llamados de la sociedad civil y de CIDESI de manera específica, en relación con estos temas de accesibilidad electoral.

Derechos en Riesgo

Lo cierto es que a pocos días de las elecciones Generales 2026 la población con discapacidaf visual (más de un millón doscientos mil votos) se encontrarían ante el riesgo de anular o perder involuntariamente su voto, gracias al grave descuido de las autoridades electorales así como de los propios partidos políticos que directamente ignoraron un componente crucial de su nomenclatura Braille, en la cartilla electoral dirigida a esta población.

De registrarse incidentes, barreras, problemas o percances en este sentido durante el día de los comicios, deberían señalarse a los responsables directos de esta inexcusable omisión.